23 mayo, 2016
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by juan
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Arquitectura High Tech: una nueva estética que hace pie en lo funcional y busca mejorar el mundo

Arquitectura High Tech: una nueva estética que hace pie en lo funcional y busca mejorar el mundo

La corriente arquitectónica conocida como high tech (alta tecnología) se caracteriza por incorporar tecnología al espacio arquitectónico, no sólo como elemento constructivo, sino dotándola de protagonismo estético, si bien es dable destacar que los elementos técnicos no sólo se usan con una finalidad estética, sino también por motivos funcionales.

Pero la arquitectura high-tech, no se conforma con incorporar tecnología a su estética, sino que también la ostenta y esta ostentación puede verse incluso como un acto de rebeldía, hasta de provocación . De hecho, es esta ostentación de lo tecnológico uno de los elementos que diferencia a esta corriente del movimiento moderno que la precede: “la máquina de habitar” de Le Corbusier buscaba un diseño eficiente pero sin exhibir los componentes tecnológicos. El movimiento high tech reinterpreta el estilo moderno, dotándolo de una fuerte imagen tecnológica lo que lo hace perdurar hasta el presente.

La arquitectura high tech también se nutre del movimiento metabolista de los ´60 donde arquitectos japoneses como Kenzo Tange, Kiyonori Kikutake, Kisho Kurokawa y el grupo Archigram, proponen construcciones con ribetes de ciencia ficción donde también la tecnología se exhibe deliberadamente.

El high tech toma su nombre del libro: “The Industrial Style and Source Book for The Home”, publicado en 1978 por Joan Kron y Suzanne Slesin, donde evidencian la actitud de rebeldía de la arquitectura High Tech y plantean una discusión acerca de su estética.

La arquitectura high-tech refleja el entusiasmo de los 70 por la carrera espacial y en general, por las innovaciones científicas y tecnológicas del momento. Su filosofía tiene algo de positiva y de naif a la vez: la confianza en este progreso tecnológico cuela en los arquitectos de esta corriente la idea de que a través del empleo de la tecnología va a ser posible mejorar el hábitat humano y por ende la vida en el planeta.

En los años 80 la arquitectura high tech evoluciona en paralelo a la arquitectura denominada postmoderna hasta el punto en que llega a ser difícil diferenciarlas, pero en los 90, resurge con identidad propia, con la fundación en 1993, del grupo READ, que tiene como finalidad la incorporación de energías renovables en la construcción. Con esta evolución, el movimiento high tech, termina por adoptar nuevas denominaciones como ser movimiento eco-tech y arquitectura sustentable.

Los arquitectos high tech suelen hacer uso de componentes prefabricados. Los materiales preferidos son las paredes de cristal y las estructuras de acero. En cuanto los interiores, toda la estética tiene que ver con lo industrial.

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Piano & Rogers y una “usina” para las artes: el Centro Georges Pompidu

Uno de los primeros ejemplos de arquitectura high tech, es el Centro Georges Pompidou, en París, de los arquitectos italianos Renzo Piano (1937) y Richard Rogers (1933). Lo curioso de estos dos arquitectos, es que se asocian en 1971 para el concurso del Centro Beaubourg (primer nombre del Centro Georges Pompidou), y una vez ejecutada esta obra, continúan sus carreras separadamente. Ninguno de los dos cuenta con gran experiencia profesional previa, pero al culminar esta obra logran el reconocimiento mundial, y en los años subsiguientes ejecutan otras obras de gran importancia.

El Centro Pompidou es diseñado como un “diagrama espacial evolutivo” y tiene una serie de características que lo hacen revolucionario para la época. Todo lo que antes se hubiese ocultado, ahora está expuesto, ostentado: la estructura portante, los elementos auxiliares, como los conductos de ventilación y aire acondicionado y la gran escalera mecánica. A su vez, y como toda la estructura está en el exterior, el interior de cada uno de sus pisos se extiende a modo de “loft”, lo que dota al edificio de la flexibilidad suficiente como para desarrollar diferentes exposiciones, ser transformado con facilidad y mutar usos con el tiempo. Y es que se busca generar un “lugar vivo”, y por ende, esa imagen de organismo vivo, no solo se logra dotando al edificio de la posibilidad de mutar, sino que esta idea se acentúa sabiamente con el uso del color rojo en todo lo que tiene que ver con la circulación de personas, (escaleras mecánicas, ascensores), haciendo alusión a la sangre que circula por un organismo.

Además del rojo identificatorio de la circulación humana, los arquitectos utilizan fuertemente otros colores, los cuales puede decirse que a la vez son ostentación y funcionalidad: el azul para la circulación del aire, el amarillo para la circulación de la electricidad, y el verde para la circulación del agua.

Toda la estructura del edificio es abierta, en aras de integrar lo exterior y lo interior, destacándose su apertura hacia la ciudad: una gran plaza ocupa la mitad del espacio arquitectónico. Los materiales empleados siguen los lineamientos obvios del high tech: 15.000 toneladas de acero y 11.000m² de vidrio se emplean en la construcción de este edificio.

Arquitectos : Renzo Piano y Richard Rogers

Equipo colaborador: Estudio Ove Arup & Partners

Superficie : el edificio cuenta con 10 pisos de 7 500 m2 cada uno los cuales incluyen 12 210 m2 para la colección del Museo Nacional de Arte Moderno, espacios para exhibiciones temporales, biblioteca, cines, teatro, etc.

Emplazamiento: Place Georges Pompidou. París, Francia

Año: 1974 – 1977.

Ieoh Ming Pei y el Feng Shui en la Torre del Banco de China en Hong Kong

Ieoh Ming Pei (1917) –a menudo llamado el “maestro de la arquitectura moderna”– es un arquitecto chino-estadounidense cuyo estilo personal florece en los años 60, y desde entonces, no deja de producir obras en todo el mundo. Siempre buscando sembrar su semilla china en la arquitectura moderna, en sus proyectos Pei busca la pureza de líneas al tiempo que la eficacia funcional.

Su famosísimo diseño para el Banco de China –el edificio más alto de Asia hasta 1992– es uno de los edificios más reconocibles de Hong Kong. Su estructura triangular de cristal y aluminio evoca un tronco de bambú que va mostrando nuevos brotes, los cuales indican vitalidad en el crecimiento. El bambú es un símbolo Chino de la prosperidad y el sustento de la vida: es por esto que puede decirse que este edificio integra a lo moderno conceptos de la arquitectura tradicional china.

La torre está levantada sobre un atrio de granito blanco con 17 niveles. La planta más alta se encuentra a 288 mts de altura, la última terraza a 305 mts y a partir de ahí cuenta con dos mástiles que alcanzan los 367,4mts de altura máxima. El hormigón reforzado es el elemento principal en los elementos estructurales verticales, mientras que las estructuras horizontales son de acero.

En este edificio, además de impacto estético, Pei busca la eficiencia. El conjunto de la estructura es soportado por cinco columnas de acero levantadas a distintas alturas y ubicadas, una en el centro y las otras cuatro en las esquinas.  Las estructuras de tres dimensiones que se crean a partir de estas columnas son eficientes a la hora de lograr una estructura más ligera, ahorrando de este modo energía y recursos. Las terrazas inclinadas permiten una iluminación más natural y por lo tanto se requiere menos energía para la iluminación artificial. El cristal reflexivo de plata utilizado, no solo crea un efecto impactante desde el punto de vista estético al reflejar la luz sino que reduce el consumo de energía para iluminación y calefacción.

Hong Kong es conocida como la ciudad más Feng Shui del mundo y, desde el punto de vista del Feng Shui, la Torre del Banco de China es el edificio “más agresivo del mundo”, ya que las aristas de los triángulos que lo componen miran de frente a los edificios de sus competidores, lo cual se interpreta como un “ataque directo” a los edificios colindantes.   Lo curioso desde la perspectiva occidental, es la réplica defensiva que esta obra genera en los edificios vecinos: por ejemplo el arquitecto Norman Foster, en la azotea de su obra el Hong Kong & Shanghai Bank, tuvo que colocar dos cañones apuntándolo.

ARCHITECT: I.M Pei.

ARCHITECTURE STUDIO: Thomas Boada I. M Pei & Partners – Sherman Kung & Associates Architects Ltd.

STRUCTURAL ENGINEERY: Leslie E. Robertson Associates R.L.L.P.

BUILDER: HKC (Holdings) Limited.

PROMOTER: Bank of China.

HEIGHT: 367, 4 mts (72 floors and 4 extra underground floors).

SURFACE: 135,000 m2

LOCATION: No. 1 Garden Road, in the business district west of Hong Kong, People’s Republic of China.

YEAR: 1985-1989.

 

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Bruce Graham and the first building designed entirely by computer: the ARTS HOTEL BARCELONA

Otro exponente de la corriente high tech, el arquitecto Colombiano devenido norteamericano Bruce Graham (1925 – 2010) quien estuvo profundamente involucrado en muchos aspectos del moderno desarrollo de la ciudad de Chicago, diseñando asimismo importantes edificios en otros lugares del mundo, como el Hotel Arts de Barcelona.

Tuvo una importante carrera como arquitecto y como docente, y fue el director de Skidmore, Owings and Merrill, la oficina de arquitectura más grande en los Estados Unidos. Su compromiso con el estudio de la Teoría de Arquitectura le condujo a la creación de la Fundación SOM.

Bruce Graham fue un gran coleccionista de arte y con frecuencia ha invitado a otros artistas a crear obras de arte en sintonía con sus obras arquitectónicas. Una muestra de esto, es la escultura que emula a un pez, ubicada a la entrada del Hotel Arts de Barcelona, encargada a su amigo el famoso arquitecto Frank Gehry.

Su obra el Hotel Arts, enclavado en la entrada del Puerto Olímpico de Barcelona, es uno de los puntos focales de la ciudad, y sede de un lujoso hotel cinco estrellas de la cadena Ritz-Carlton. Fue uno de los primeros edificios diseñados totalmente por ordenador.

Un exoesqueleto de hierro color blanco, envuelve a la torre de vidrio de tonos verdosos, y dota al edificio de la estética high tech. Pero este exoesqueleto no tiene como única función la ostentación de la tecnológica, sino que las cruces formadas por las vigas de las esquinas actúan contra los empujes horizontales, como el provocado por el viento.

Arquitecto: Bruce Graham

Estudio de Arquiectura: Skidmore Owings Merrill Architects http://www.som.com/projects/hotel_arts#

Altura: 154 mts.

Localización: Barcelona, España

Fecha: 1991-1992

Bruce J. Graham of SOM Chicago from Edwin A. Lee, A.I.A, Architect on Vimeo.

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